lunes, 23 de febrero de 2015

Aumentando el tamaño de los senos de forma natural



El busto grande era una obsesión para muchas mujeres hasta hace algunas décadas; sin embargo, aunque la moda femenina exige cuerpos cada vez más estilizados son muchas féminas las que desean lucir pechos voluptuosos. ¿Es posible aumentar el tamaño de los senos de forma natural, sin tener que pasar por un quirófano? A continuación lo veremos. 

Para algunas damas, tener senos pequeños es motivo de baja auto estima, y es un error porque, ya sea que tengas pechos grandes o pequeños tu esencia de mujer va más allá de tus atributos físicos. Ahora bien, si definitivamente estas empeñada en conseguir una talla de brasier más grande sin necesidad de recurrir al bisturí la siguiente información te será de utilidad (y ya que estás aquí quizás te interese conocer como rejuvenecer tu piel sin necesidad de cirugía). 




Mucha gente dice que es imposible hacer crecer el tamaño del busto; se puede tonificar y endurecer a través del ejercicio, pero no aumentar su volumen, aseguran. Hay otros que dicen que mediante la preparación de ciertas hierbas y masajes se pueden lograr los resultados esperados. Entre esos preparados caseros que pueden lograr tal efecto está la crema natural de clara de huevo. Simplemente necesitas batir una clara de huevo a punto nieve, después extiende la preparación por la base de tus senos y espera entre 20 y 30 minutos. Cuando haya transcurrido ese tiempo enjuaga la crema de clara de huevo con agua tibia. Este tratamiento se llevará a cabo al menos dos veces a la semana. 

Otra receta que, según algunos, ayuda a crecer el tamaño de tu busto es la que es a base de ron y limón. No te equivoques; no vas a preparar un coctel, vas a hacer una crema que estimule el crecimiento de tus pechos. Ten a la mano media taza de ron y el jugo de un limón. Mezcla los dos ingredientes y deja que la preparación repose al menos por 12 horas dentro del refrigerador.  Cuando haya pasado el tiempo estipulado sumerge un paño de algodón en la crema  y aplica sobre los senos mediante suaves golpecitos. Espera que la preparación trabaje por espacio de una hora  y luego enjuaga con abundante agua fría. Este procedimiento se lleva a cabo todos los días. 


Lipoescultura  

El sitio http://www.cosmohispano.com/ menciona algunos métodos alternativos para que luzcas unos senos más grandes y firmes. Uno de los procedimientos citados es la lipofilling, la cual consiste en extraer grasa de otras partes del cuerpo e inyectar con ella las glándulas mamarias. Esta terapia, asegura el sitio web, brinda muchas ventajas, entre ellas la total carencia de cicatrices. Otros procedimientos mencionados por el portal son la radiofrecuencia y la técnica a través de Ácido hialurónico. 


Masajes

Tú sabes lo importantes que son para ti tus glándulas mamarias, por eso mismo, al momento de hacer un masaje debes hacerlo de manera suave pero firme; la dureza no hará que tus senos crezcan más rápido.  Es necesario que sepas que los masajes tienen tanto sus ventajas como sus desventajas; es una técnica económica, ya que solo necesitas de la pericia de tus manos, además harán que fortalezcas tu piel y adquiera una apariencia más juvenil. Por otra parte, los resultados no se van a ver tan rápido como tú quisieras, por eso la paciencia es factor clave aquí. 

Al momento de realizar los masajes es aconsejable que tengas a la mano cremas hidratantes que faciliten la ejecución de los mismos. Para potenciar la eficacia de esta práctica emplea productos naturales como aceite de almendras, aceite de naranja, aceite de ylang-ylang y extractos de té verde.
Hay dos formas básicas de hacer los masajes, una es la forma circular y la otra la forma lineal:


  • Masaje Lineal: Toma un poco de aceite, crema o loción y con las yemas de tus dedos empieza a hacer masajes comenzando desde la base del seno y continuando hacia el centro, tratando de no tocar el pezón.



  • Masaje Circular: Comienza a hacer el masaje utilizando  la loción que escojas; con tus dedos comienzas a masajear de forma circular en el sentido de las agujas del reloj, alrededor de tus senos y después en sentido contrario. Como el masaje anterior, trata de no tocar el pezón con las lociones. Aplica pañitos con agua tibia para que tus pezones puedan regenerarse.

Estos masajes se hacen por lo menos dos veces al día. El mejor momento para realizarlos es en  la mañana antes de bañarte, y más aún si vas a aplicar productos con fuertes olores como la cebolla. Si los haces después del baño puedes usar cremas con ricas fragancias; también puede hacerlos en la noche antes de irte a dormir.